Corina Kavanagh (de ahí el nombre del edificio) fue una mujer que perteneció a los “nuevos ricos” de la Argentina de principios de siglo. Según cuenta la historia, por aquellos años había iniciado un romance con uno de los hombre más ricos del país, el joven Anchorena, hijo de Mercedes Castellanos de Anchorena, quien se oponía firmemente a este amorío.
Luego de un fugaz enamoramiento, con planes de casamiento incluidos, la postura familiar pudo más. Los Anchorena (una de las familias más tradicionales y ricas del país) no permitirían que ninguno de sus hijos se casara con lo que ellos denominaban despectivamente “nuevos ricos”. Así, el amor entre ambos estaba condenado al fracaso. Corina supuestamente “no daba la talla” para convertirse en una esposa Anchorena. Comienza aquí y así la increible historia del barrio de Retiro y del que fuera el rascacielos más alto de Sudamérica, el Kavanagh.
Humillada, Corina no se quedaría con los brazos cruzados. Una vez impedido su casamiento, daría inicio a su venganza.
Nada develaba más en esos años a los Anchorena que la construcción de la Basílica del Santísimo Sacramento, un templo que serviría como sepulcro familiar.
La idea de los Anchorena, quienes por esa época vivían en lo que hoy es la Cancillería, era comprar un lote vacío que se encontraba enfrente de la iglesia, para construir en este espacio su nueva mansión, que se anexaría más tardea la Basílica.
Rápida de reflejos, Corina notó que su venganza debía construirse en ladrillos. Aprovechando un viaje de Mercedes de Anchorena, decidió comprar el lote que los Anchorena ya habían indicado como su próxima mansión. Así en poco tiempo, contrató al estudio de arquitectos más prestigioso de la época para que diseñaran un edificio con un solo objetivo a la vista, tapar la visual de la Basílica del Santísmo Sacramento que los Anchorena ya habían logrado edifiicar.
Luego de 14 meses de iniciada la construcción, Corina conseguía vengarse. El Kavanagh se elevaba en lo más alto del cielo de Buenos Aires. Su objetivo había sido cumplido.
Tal es la altura del edificio, que la única forma de apreciar la Basílica de frente, es pararse en el llamado “Pasaje Corina Kavanagh”.
2 comentarios por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


Me gustaba más el pastito
comentario por F Julio 8, 2008 @ 1:39 pmMuy buena historia…
comentario por Lk Julio 24, 2008 @ 7:51 pma ver cuando consiguen otra de estas bien jugosa ! ja !
hace mucho k no actualizan hermanillos…