Y lo demás


El Rey de la Patagonia
Julio 4, 2008, 6:36 pm
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Mientras leía los textos de viajeros que tanto lo apasionaban en su Périgueux natal, Orélie Antoine Tounens, se imaginaba siendo rey de su propia reino.
Poco a poco la idea comenzó a obsesionarlo y contempló la idea de reunir a las repúblicas hispanoamericanas en una gran confederación bajo el imperio de una monarquía constitucional que lo tendría como máximo soberano.
Hacia fines de 1858 se embarcó hacia Sudamérica y una vez llegado a estas tierras se dedicó durante dos años a aprender el idioma e interiorizarse de todo lo relativo a la región. Durante estos años estrechó vínculos con los más representativos cacíques de la zona y la buena adhesión de estos a su plan, lo animó a proclamarse Primer Rey de la Araucania y la Patagonia. Escogió a quienes serían sus colaboradores y redactó la carta magna que daba entidad -al menos eso era lo que él pensaba- a su reino.
Tiempo más tarde, Orélie Antoine 1ro envió sendas cartas a las autoridades con vistas de ser reconocido internacionalmente, pero éstas fueron una y otra vez ignoradas. Sin embargo, los fuertes rumores de levantamiento de los caciques -que a esta altura ya reconocían al ‘Rey’- sembraron la alarma de los pobladores de las fronteras y exigieron que se tomen cartas en el asunto. Orélie fue apresado, declarado loco y deportado a su tierra natal.
Pero aquí no termina la historia de este aventurero, ya que una vez llegado a París, se dedicó a llevar a cabo diligencias con vistas a recuperar su reino perdido. Publicó un libro con sus memorias e intento instar a la opinión pública para que lo acompañe en su ambicioso proyecto. El escaso éxito que tuvo lo llevó a desembarcar una vez más en el sur de Buenos Aires en el año 1869. Era un momento de combulsiones internas por estas pampas ya que las tribus estaban en pie de reacción. Las autoridades -que estaban al tanto del viaje del francés- incursionaron en territorios de las tribus rebeldes arrasando sembrados y tomando cientos de prisioneros mientras la cabeza de Orélie comenzaba a ostentar precio.
Luego de entrevistarse con Cafulcurá, el más poderoso de los caciques de las pampas, Orélie regresó a Francia, pero con la idea de volver. Y fue a comienzos de 1876 en que su presencia fue detectada en las costas de Bahía Blanca e inmediatamente deportado por las autoridades argentinas.
Desde su tierra natal, Orélie continuó con su esperanza y se embarcó en un tarea periodística que lo llevó a recorrer las provincias mostrándo la bandera tricolor de su monarquía -verde, azul y blanca- el escudo y hasta algunas monedas acuñadas.
En septiembre de 1878, el Primer Rey de la Araucania y la Patagonia falleció en Francia, dejando tras de sí una corte en el exhilio, pero ningún heredero. Sin embargo, en 1970 subsitía en París la corte de Arauco. Si bien ya había abdicado de las reclamaciones territoriales, continuaba bregando por la defensa de los derechos de las comunidades indígenas de sudamérica.
Orelie Antoine de Tounens

Orélie Antoine de Tounens

Para los interesados en el tema existen dos películas argentinas que a él refieren: “Orélie Antoine, rey de la Patagonia” de Narcisa Hirsh y “La película del rey” de Carlos Sorín.


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